DESAFIOS COMUNES
Desafíos comunes entre padres e hijos
Esta sección explora formas de superar algunos de los desafíos más comunes que puede enfrentar al hablar con sus hijos adolescentes acerca de la sexualidad y anticoncepción.
Mi hijo/a se rehúsa a hablar conmigo
Está bien. Por ahora. No presione el tema, porque esto puede crear una barrera innecesaria entre ustedes, y puede dificultarle más las cosas cuando su hijo/a sí desee hablar.
Sin embargo, si está muy seguro de que sus hijos se encuentran en una relación sexualmente activa, y que tienen muy poco conocimiento acerca de la anticoncepción, exhórtelos a que busquen consejo de un tercero en el que ustedes dos confíen. Este podría ser su doctor familiar, un amigo o pariente cercano o un maestro en su escuela. Esto le asegurará, que a pesar de que no deseen hablar con usted en esta etapa, contarán con la información que necesitan para poder practicar sexo seguro.
Mi hijo/a finge que lo sabe todo, pero yo sé que él/ella no sabe
Si sospecha que su hijo(a) sabe menos de lo que dice saber, trátelo como si le creyera, pero asegúrese de que tenga acceso fácil a la información que dice ya conocer. Esto puede sonar complicado, pero una forma sencilla de hacerlo sería dejar un folleto con datos sobre anticonceptivos (disponible con su médico) en un lugar donde pueda encontrarla fácilmente. Al leerla, aprenderá fácilmente las cosas que usted sospecha que no sabe y también puede exhortarlos a mencionar abiertamente el tema con usted.
No sé a dónde enviar a mi adolescente para que obtenga anticonceptivos
Si el condón es el método anticonceptivo preferido de su adolescente, ahora pueden comprarlos en farmacias y supermercados y también pueden obtenerlos en las clínicas de planificación familiar y en otros centros especializados de salud (la disponibilidad varía de acuerdo con el lugar donde usted viva).
Para recibir todas las demás opciones de anticonceptivos, su adolescente debe consultar primero a su médico. Su médico le preguntará acerca de cualquier otro medicamento que esté tomando y puede darle asesoría sobre qué método anticonceptivo es correcto para ella. Si su hija adolescente se avergüenza de consultar a un doctor, puede pedir consultar a una doctora.
Dependiendo del método anticonceptivo seleccionado, es posible que su adolescente sea referida a una enfermera especialista (por ejemplo, para que le adapten un dispositivo), o a un médico especialista (por ejemplo, para que le realicen otras pruebas y revisiones de salud). Cualquiera que sea el método anticonceptivo que elija, ella deberá seguir cuidadosamente las instrucciones para evitar embarazarse. Es posible que ella encuentre de utilidad leer las instrucciones junto con usted. De esta forma, ambas podrán verificar si ella realmente comprende las instrucciones que se le están proporcionando.
Creo que mi hija puede estar embarazada
Primero que nada, considere por qué piensa que su hija puede estar embarazada. ¿Qué tan segura está usted? Y si se lo pregunta directamente, ¿está usted lista para escuchar la respuesta? Igualmente, considere que si la confronta mientras se encuentra emocionalmente alterada, y resulta que usted está equivocada, podría provocarles un disgusto a ambas.
Sin embargo, si tiene usted una relación estrecha con su hija y si confía una en la otra, sería bueno para ambas que le pregunte abiertamente si está o no embarazada. Dígale por qué tiene sospechas y explíquele el hecho de que al hacerle esa pregunta de ninguna manera está usted juzgando la forma en que ella está viviendo su vida.
Probablemente hay una buena razón por la que ella está "guardándose las cosas”. Si no está embarazada, por supuesto, no hay nada que decir. Sin embargo, si está embarazada, es posible que esté aterrorizada de que usted se tome las noticias por la mala, y probablemente a ella le gustará que usted le dé la oportunidad de compartir su gran secreto. Esto también puede unirlas más.
Mi hija está embarazada
Si acaba de averiguar que su hija está embarazada, es posible que esté usted sintiendo una diversidad de emociones. Dependiendo de las circunstancias, puede sentirse feliz, enojada, emocionada, traicionada o preocupada; y también es normal sentir una combinación de todo esto y más.
Sin embargo, su hija con toda seguridad estará sufriendo la misma incertidumbre emocional, y ella probablemente necesitará su ayuda ahora más que nunca antes. Para que pueda darle el consejo que ella necesita, usted debe permanecer emocionalmente fuerte, y a pesar de todo, deberá tratar de permanecer tan racional y calmada como le sea posible. Esto le permitirá conservar la cabeza en su sitio y darle un consejo justo e imparcial. Lo primero que tiene que recordar es que su hija tiene varias opciones, que incluyen las siguientes:
- terminar el embarazo (esta opción siempre pasa por la mente de un Adolescente, siempre que éste todavía dentro del tiempo límite legal)
- conservar al bebé y criarlo ella misma, con o sin el padre
- conservar al bebé y permitir que lo críen sus parientes
- conservar al bebé y darlo en adopción
Cada situación trae consigo factores diferentes que deben considerarse: la edad de su hija, la salud de su hija, la salud de usted, los planes de vida, las creencias religiosas, los medios financieros, y así sucesivamente. Su hija va a necesitar de su ayuda y apoyo cuando esté tomando una decisión que tenga sentido para ella y para su familia. Es posible que usted se sienta molesta o enojada con ella, pero necesitará estar allí para ella.
Creo que mi hijo o hija es homosexual/bisexual
Primero que nada, pregúntese por qué piensa que su hijo(a) es homo o bisexual. Podría ser un motivo de un gran disgusto para ambos si resulta que está usted en un error. ¿Es posible que no tenga usted razón? ¿Qué tan seguro está? Si tiene una evidencia clara, ¿se trata sólo de una fase experimental por la que está pasando su hijo(a)?
Si resulta que su hijo(a) es homosexual o bisexual, es posible que desee decírselo a su propio tiempo. A pesar de cualquier inquietud que pueda usted tener, no trate de presionarlo(a) para sacar el tema, ya que esto podría provocar una fricción innecesaria. En lugar de ello, piense cómo DESEARÍA que usted reaccione si decide salir a la luz. Es posible que su hijo/a) esté pasando por una diversidad de emociones, y que se sienta receloso(a) acerca de lo que la gente pueda pensar. Si es homosexual, tener su apoyo inquebrantable sin duda significará mucho, y puede facilitarle salir a la luz con su grupo de compañeros.
Me da vergüenza hablar con mis hijos acerca de sexualidad y anticoncepción
Esta es una reacción perfectamente natural. Después de todo, es posible que usted sienta que no tiene todas las respuestas. La mayoría de los padres pasan por este tipo de emociones al tratar temas delicados que preferirían ignorar, pero como lo muestra la lista del los padres ideales, hablar de dichos asuntos le permitirá tener palomita en todas las líneas.
Anticipar su plática con su pareja o con sus amigos cercanos le ayudará. De esta forma, si surge alguna pregunta que se le dificulte contestar, tendrá una oportunidad de encontrar las respuestas antes de que su hijo haga las preguntas.
Necesito asesoría adicional
Hay mucha gente a la que pueden ustedes recurrir para obtener asesoría. Con su médico, farmacéutico y en la clínica local de planificación familiar pueden darles asesoría sobre sexualidad y anticoncepción, y es posible que tengan algunos folletos ya listos con toda la información necesaria. También tendrán ustedes amigos que tengan hijos mayores, que ya hayan pasado por este tipo de experiencia con ellos. Pregúntenles cómo manejaron la situación y aprendan de cualquier error que ellos hayan cometido. finalmente, aunque los tiempos puedan haber cambiado desde que ustedes eran jóvenes, traten de recordar cómo averiguaron acerca de la sexualidad y los anticonceptivos. Recuerden su propia experiencia acerca de cómo se sentían, qué deseaban saber y qué les hacía sentirse confundidos. Lo importante es recordar que ustedes no están solos – casi todos los padres sufren esta incertidumbre y esto es perfectamente natural.
Referencias
2. Salven a los Niños: Niños que tienen Niños – Declaración Mundial de las Madres. 2004.
3. Panchaud C, Singh S, Feivelson D, Darroch JE. Sexually transmitted diseases among adolescents in developed countries [Enfermedades sexualmente transmitidas entre adolescentes en países desarrollados]. Int Fam Plan Perspect 2000;32:24-32.
4. ‘Weinstock H, Berman S, Cates W Jr. Sexually transmitted infections among American youth: incidence and prevalence estimates [Infecciones de transmisión sexual entre jóvenes estadounidenses: cálculos de incidencia y prevalencia]. Perspect Sex Reprod Health 2004;36:6-10.










